martes, 28 de febrero de 2017

CRÓNICA


Y ASÍ LO CONSIGUIERON…

La reconquista de Sevilla por los ejércitos cristianos ha sido un proceso muy duro y terrorífico para todos los habitantes de la zona y esto ha hecho que una gran parte abandonen la hermosa ciudad.
Fernando III, fue capaz de reunir un poderoso ejército en el que había señores de distintos lugares de España, había vizcaínos, navarros, gallegos, leoneses, cántabros, aragoneses y catalanes. Todos ellos unidos por el entusiasmo de recuperar la bella Sevilla de las garras de los musulmanes.
El imperio musulmán estaba debilitado y había HA ido perdiendo numerosos territorios en Al-Ándalus.
Nuestros monarcas castellanos, primero Fernando III, y posteriormente Alfonso X, lo tienen claro, van a aprovechar los recursos, las infraestructuras y riquezas que han dejado los musulmanes en Sevilla, e incorporarlos lo más rápido posible a su propio reino. Los almohades se han pasado las últimas décadas invirtiendo para dotar a la ciudad  de equipamientos y monumentos, y no van a ser ellos los que desaprovechasen todo este esfuerzo.
Pero los sevillanos, se han planteado fastidiar lo más posible y destruir el gran emblema de la ciudad, la Giralda y la Mezquita, para por lo menos afear lo más posible la ciudad antes de entregarla. Nuestro infante Alfonso, que lo ha sabido, ha enviado una advertencia: como viera que alguien mueva un ladrillo de sitio, se iba a poner a repartir penas de muerte a puñados. Con esa advertencia se ha salido con la suya, la ciudad ha llegado intacta a sus manos ya que nadie quería morir.
Así, la hermosa Sevilla ha terminado siendo cristiana y todos hemos podido aprovechar los grandes monumentos y riquezas del lugar.


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